
Nunca me han gustado los toros; cuando era pequeña, mi abuelo ponia la tele por las tardes de corrida, y ya en blanco y negro, me horrorizaba ver como un señor subido a un caballo con una lanza, aguijoneaba una y otra vez a un toro ensangrentado, que indefenso luchaba por querer salir de ese redondel que olia a muerte; salia del salón y me metía en la cocina a buscar la merienda que me preparaba mi abuela(una rebanada de pan y media onza de chocolate de ese de piedra), salia a la calle a jugar y me olvidaba de los toros que miraba el abuelo.
En casa se criaban animales para consumo familiar y los excedentes se vendían a las vecinas y conocidas para poder comprar otras cosas de primera necesidad; ni que decir tiene que para comernos los bichos, teníamos que sacrificarlos y mi madre me utilizaba par ese menester; los conejos era lo que peor llevaba, tener que aguantar al animalico de la piel para que mi madre estirando, le sacara el abrigo y lo dejara como un recién nacido orejón...mi madre estirando y yo llorando como magdalena, pero tengo que reconocer que cuando mi madre cocinaba el arroz con ese conejo, nunca hice ascos al comerlo.
Mi primer trabajo fue en un matadero de pollos; cientos de pollos vivos, sacados de las jaulas de los camiones entraban por un extremo de la nave y salían sin cabeza, en cajas de 10, encogidos y sin plumas, bien rosaditos y que se iban cargando en otros camiones para llevar al mercado...lo que se hacia a puerta cerrada entre la entrada y la salida de las aves, ya pueden imaginar....pero tampoco me cuestione nunca nada cuando me comía unas alitas adobadas bien crujientes.
Lo anterior, viene a que ayer se prohibieron las corridas de toros en Cataluña, como si de un país. con dictadura se tratase. Que me parece una aberración que se hagan las corridas, pero tambien me parece criminal que los clubes de fútbol trafiquen con humanos y se gasten barbaridades en un solo hombre poniéndole precio, infravalorando a las demás vidas humanas, pero en ninguno de los dos casos se me obliga a ir a verlos ni en la plaza ni en el campo.
Me parece que las maniobras de algunos políticos para dejar huella en los anales de la historia huelen a mierda, unos por utilizar la prohibición para enfrentar y los otros para tener afán de protagonismo.
Mi opinión, prefiero saber donde estoy sentada y a donde iré luego que quedarme condenada a unas raíces que el fin y al cabo, solo son eso, y que aunque me guste saber de donde vengo y como hablar en el idioma de mis ancestros, prefiero caminar hacia adelante y entenderme aunque sea en señas con el resto del mundo. Y que ensalzar la barbarie como es el torturar un animal, hace mas animal al que quiere que se siga haciendo y además se magnifique.
